viernes, 11 de junio de 2010

Violencia en la UABJO


Dos presuntos porros muestran pistolas durante el desalojo de estudiantes de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca". Foto Reuters

Octavio Vélez Ascencio y Agustín Galo Samario, corresponsales de La Jornada, en Oaxaca.
Oaxaca, Oax., 10 de junio. Funcionarios, trabajadores y alumnos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), respaldados por presuntos porros, agredieron con palos, piedras y armas de fuego a estudiantes de quinto y sexto semestres que desde hace dos semanas ocupaban esa escuela en demanda de reconocimiento a sus estudios.
Durante la trifulca, la reportera Ixtli Martínez Jiménez, corresponsal de MVS Noticias, resultó herida de bala en una pierna y fue hospitalizada. Más de 100 agentes de la Policía Estatal Preventiva entraron a la casa de estudios y detuvieron a 39 alumnos, pero dejaron huir a los agresores. Los jóvenes desalojados denunciaron que dos de sus compañeros desaparecieron. La policía estatal informó que se fincaron responsabilidades a cuatro de los detenidos, pero no dio más detalles. Al cierre de esta edición, los demás seguían rindiendo declaración.
Cerca de las ocho de la mañana, los estudiantes recibieron el aviso de que iban a expulsarlos, por lo que se parapetaron en la azotea. Dos horas después los porros arribaron a Ciudad Universitaria, encabezados por el ex rector Abraham Martínez Alavés, padre de Eduardo y Abraham Martínez Helmes, secretario particular del rector Rafael Torres Valdez y director de Redes, Telecomunicaciones e Informática de la UABJO, respectivamente.
Testigos identificaron a Salvador Hernández Bustamante, Reynos Vásquez Zárate, Miguel Ángel, alias El Coné, y a otros sólo por sus apodos, como El Roger y El Dragón.
De pronto se escucharon disparos, uno de los cuales hirió en la pierna izquierda a la reportera Ixtli Martínez. Testigos dijeron que un sujeto de nombre José Luis, apodado El Chaui, fue quien disparó. Fue internada en el hospital civil Aurelio Valdivieso, cuyo director, Jesús Manuel Salcedo Cruz, informó que la bala tocó el fémur y era necesario operar.
A solicitud del rector Torres Valdez, agentes de la policía estatal ingresaron a Ciudad Universitaria. Los agentes, comandados por Alberto Quezadas Jiménez, ingresaron cerca de las 10:30 horas. La corporación trasladó a los detenidos en un camión al cuartel de la Secretaría de Seguridad Pública estatal en el municipio de Santa María Coyotepec.
La corporación agregó que cerca del mediodía recuperó la facultad y se mantiene ahí para evitar nuevos enfrentamientos.
Los estudiantes, varios de ellos integrantes de la Unión de la Juventud Revolucionaria de México (UJRM), afiliada al Frente Popular Revolucionario (FPR), habían ocupado la facultad para exigir reconocimiento a sus estudios ante el cambio de planes y programas.
En nombre de los desalojados, Yolanda López Martínez dijo: “Llevamos cinco años estudiando como para que nuestros documentos no coincidan con el mapa curricular de profesiones de la universidad”.
Florentino López Martínez, dirigente del FPR, reportó la desaparición de Citlali Oropeza Montes y “Luis Miguel”, alumnos de la Facultad de Idiomas y de la Escuela de Economía, respectivamente, ambos militantes de la UJRM.
Los agredidos se concentraron en el edificio central de la facultad y bloquearon la avenida Independencia para exigir la libertad de sus compañeros.
La Procuraduría General de Justicia del estado inició la averiguación previa 662 (HC)/2010.
Por la noche, el gobierno del estado condenó el ataque a la reportera manifestó su “respeto a la autonomía de la UABJO” y se pronunció por que los universitarios diriman sus diferencias “a través del diálogo”.
Los desalojados se apoderaron de una decena de autobuses urbanos para bloquear calles del primer cuadro de la ciudad, acción que suspendieron al iniciar pláticas con el secretario de Gobierno, Evencio Nicolás Martínez Ramírez.
Florentino López, vocero del FPR, confió en que la mayoría de los estudiantes sean liberados.
(Viernes 11 de junio de 2010, recuperado en:

viernes, 14 de mayo de 2010

Acoso y violencia entre alumnos, fenómeno creciente, acepta la SEP

Dar solución al llamado bullying no es tarea exclusiva del sistema educativo, advierte

Deben participar todos los ámbitos, porque "lo que se hace en la escuela se deshace en la calle"
José Antonio Román

Periódico La Jornada
Viernes 14 de mayo de 2010, p. 42

La Secretaría de Educación Pública (SEP) se dijo preocupada por el crecimiento del fenómeno de bullying o acoso entre alumnos, pero dijo que dar solución al problema no es responsabilidad exclusiva del sistema escolar, sino una tarea compartida con docentes y padres de familia.

Informó que desde 2005 existen varios programas y talleres de capacitación al magisterio para prevenir la violencia en las aulas. Incluso –dijo–, actualmente se realiza en 10 estados un taller piloto para docentes de prescolar, con el propósito de que se capaciten como formadores en equidad y prevención de la violencia, incluida la de género.

Al fijar su postura sobre este fenómeno de acoso que se ha detectado tanto en escuelas públicas como privadas, la dependencia señaló que el profesorado es "pieza fundamental" para erradicar la violencia y lograr un cambio sustantivo. Sin embargo, aclaró que la escuela no es el único espacio que debe intervenir, ya que el hogar es otro ámbito que juega un papel trascendental en esta tarea.

"Nos parece que en ocasiones se coloca al sistema educativo en un contexto de exigencia que no es correcto. Si el proceso educativo no es acompañado por otras instancias sociales, lo que se aprende en la escuela se desaprende fuera de ella; lo que se hace en la escuela se deshace en la calle. El hogar puede jugar un papel fundamental en ese sentido", señaló el titular de la SEP, Alonso Lujambio, cuando presentó un informe nacional sobre violencia.

En una tarjeta informativa, la dependencia insistió ayer en su preocupación por este "fenómeno creciente", pero dijo que ya se trabaja en ello. Junto con el programa de capacitación al magisterio que se aplica desde 2005, para este ciclo escolar, por medio de la Unidad de Planeación y Evaluación de Políticas Públicas, se editó el libro Equidad de género y prevención de la violencia en prescolar para docentes frente a grupo, texto que ya fue entregado a 300 mil maestros de escuelas públicas y particulares.

Asesinan a 7 niños y a maestra en escuela en China

PEKIN (Reuters) - Siete niños y una profesora murieron asesinados el miércoles a cuchilladas en un jardín infantil en el noroeste de China, en el último de un serie de ataques contra menores que han generado alarma pública sobre el control de la seguridad del Gobierno.

Once niños y un adulto resultaron heridos en el ataque, que se produjo cerca de las 08.00 hora local en el condado Nanzheng, una zona rural de la provincia de Shaanxi, informó la agencia oficial de noticias Xinhua. Dos niños estaban en estado grave.

Un hombre de 48 años llamado Wu Huanmin entró en la clase con un cuchillo de carnicero y mató a cinco niños, dos niñas y a su maestra, reportó Xinhua.

El hombre volvió después a su casa y "se suicidó", agregó la agencia citando un comunicado de la oficina de emergencias provincial. El motivo de la agresión aún se desconoce.

Las autoridades de Nanzheng no realizaron comentarios inmediatos al respecto.

El hecho, que se da luego de una serie de apuñalamientos en escuelas y universidades chinas en los últimos años, despertará el malestar público luego de cinco ataques contra escolares en las últimas semanas.

El presidente Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao han dado órdenes que exigen acciones después de los recientes incidentes, dijo el máximo oficial de la ley y el orden del país, Zhou Yongkang, a funcionarios para que aumenten la seguridad y la policía ha prometido identificar a quienes representen una amenaza para los niños.

Pero el más reciente ataque aumentará la presión de la opinión pública sobre el gobernante Partido Comunista, que ha hecho de su dura postura contra el crimen un pilar de su autoridad.

Las muertes de niños son especialmente dolorosas en un país donde la mayoría de las familias urbanas tiene permitido engendrar sólo un hijo, dijo Yang Dongping, un experto sobre educación en el Instituto de Tecnología de Pekín.

"Personalmente siento que los reportes de prensa sobre estos ataques han ayudado a crear un efecto de imitadores", dijo Yang a Reuters.

"La gente que es mentalmente inestable o que ha nutrido el odio contra la sociedad siente entonces que esta es una manera de cobrar venganza, de plantear sus demandas", agregó.

En los cinco ataques previos contra escuelas ocurrido desde marzo, 15 niños y dos adultos murieron, y más de 80 personas resultaron heridas.

A fines de abril, un hombre con un martillo se bañó en combustible y se prendió fuego luego de herir a cinco niños y a una profesora en la provincia Shandong en el este de China.

Antes de eso, un profesor apuñaló e hirió a 18 estudiantes y a otro profesor en una escuela primaria en la sureña provincia de Guangdong.

Yang, el experto en educación, dijo que el más reciente ataque llevaría a los padres a exigir una seguridad más estricta en torno a las escuelas chinas.

"Pero sería poco realista el movilizar a toda la policía en torno a las escuelas", afirmó. "Los temas reales deberían ser cómo los medios reportan estos incidentes, así como el entorno social más amplio", concluyó.

Yahoo Noticias, 12 de mayo de 2010

Maestra agrede a estudiantes



Una maestra agredió a un estudiante de 13 años en una escuela de Houston, Texas, y todo quedó registrado en Youtube

Al difundirse el video a través de Internet, la profesora, Sherri Davis, fue despedida, después de haber trabajado 3 años en la Jamie´s House Charter School

"Ahora que las autoridades de Jamie´s House Charter School han podido ver el video en Fox News, estamos horrorizados por las acciones de la maestra", declaró el director David Jones.

En las imágenes se puede observar que Davis agresivamente quita la banca para abalanzarse contra el pequeño Isaiah Jonson. Acorralado sólo se agacha junto a un mueble y recibe los golpes y patadas de la docente.

Casi al final del video, se puede constatar que había varias personas, entre ellas docentes, que sólo observaban como daba una paliza al estudiante de sexto grado de primaria e incluso también se escuchan algunas risas

"Yo estaba junto a la pared tratando de huir de ella y ella comenzó a pegarme, golpeando mi cabeza contra la pared y pateándome", comentó el menor Isaiah para Fox News.

La agresión sucedió alrededor de dos semanas atrás, cuando Jonson y los demás estudiantes se burlaron de una niña discapacitada que bailaba, fue entonces cuando la maestra golpeó al menor, según la versión de Isaiah

No hay excusa en el comportamiento de la profesora, dijo el director y agregó que investigarán por qué ninguno de los maestros presentes denunció la acción o hizo algo por proteger al niño de apenas 13 años.

Serri Davis, de 40 años, cuenta con un cargo criminal pendiente por ponchar las llantas del vehículo de una mujer con un cuchillo, de acuerdo con reportes de la oficina del abogado del condado.

Redacción
El Universal
CIUDAD DE MÉXICO Viernes 14 de mayo de 2010

miércoles, 11 de noviembre de 2009

OLA DE VIOLENCIA EN ESTADOS UNIDOS



Ayer por la mañana un hombre armado ingresó a una escuela secundaria de la localidad de Pine Plains, al norte de Nueva York, mantuvo como rehén durante unas horas al director de la institución y fue aprehendido por la policía, en un incidente que, por fortuna, no arrojó heridos ni víctimas mortales. Significativamente, esto ocurrió el mismo día de la ejecución de John Allen Muhammad, popularmente conocido como el francotirador de Washington”, quien en 2002 llevó a cabo una serie de asesinatos indiscriminados en gasolineras, estacionamientos y centros comerciales de la capital estadunidense.
El asalto a la escuela de Pine Plains es el más reciente de una cadena de hechos violentos ocurridos en menos de una semana en la nación vecina. El jueves pasado, el sicólogo de origen paquistaní Nidal Malik Hasan, encargado de atender a los soldados que regresaban de las guerras en Irak y Afganistán, perpetró una masacre en la base militar de Fort Hood, Texas, con saldo de 13 muertos –12 soldados y un policía– y 31 heridos de gravedad. Un día después, un hombre mató a tiros a por lo menos una persona e hirió a otras cinco en un edificio de oficinas en Orlando, Florida.
A estos episodios deben añadirse los ocurridos en marzo de este mismo año en Alabama, donde un sujeto asesinó a 11 individuos en una serie de tiroteos, y en abril, cuando la toma de rehenes en un centro de inmigrantes de la localidad de Binghampton, Nueva York, culminó con el homicidio de 14 personas. A estos hechos trágicos cabe agregar las tristemente célebres matanzas del Instituto Columbine, en Colorado, en abril de 1999, con saldo de 15 estudiantes muertos, y la del Tecnológico de Virginia, que cobró la vida de una treintena de personas en abril de 2007.
Los estremecedores episodios de violencia individual que recurrentemente siembran terror y zozobra en la sociedad estadunidense tienen como componente indiscutible la desmesurada proliferación de armas de fuego en manos de la población del vecino país, amparada en la anacrónica Segunda Enmienda de la Constitución: al día de hoy se estima que en Estados Unidos existen más de 280 millones de armas de fuego en posesión de particulares y que más de 80 personas mueren al día por agresiones cometidas con ese armamento. La posesión –legal o no– de armas de fuego por parte los habitantes de aquella nación se ve alimentada por el espíritu belicista de los recientes gobiernos estadunidenses, en particular el que encabezó George W. Bush, y por el decidido respaldo de los sectores más reaccionarios y chovinistas de la nación vecina, como la Asociación Nacional del Rifle, organización ultraconservadora estrechamente vinculada al Partido Republicano.
Pero la diseminación de tales armas entre la población no basta, por sí misma, para explicar la exasperante frecuencia con que trastornos mentales individuales desembocan en masacres como las referidas, las cuales, vistas en conjunto, dejan entrever una enfermedad colectiva que no ha podido ser ni siquiera explicada. Resulta desolador que, en una sociedad que goza de grandes niveles de desarrollo y de riqueza –en buena medida producto del colonialismo depredador históricamente ejercido por Washington–, y que se empeña en ostentarse como modelo de civilidad ante el resto del mundo, tengan lugar episodios como los aquí referidos, que denotan justamente un retraso civilizatorio y una propensión a la violencia y la barbarie.